Sanborns Peralvillo

Nadie nos recibió a la entrada del restaurante, luego de sentarnos en una mesa desocupada ninguna mesera se acercó a atendernos. Una vez que llegó la mesera llegó con una muy mala actitud. Nadie verificaba el servicio de la mesera porque no había gerente, tal vez por eso siempre está vacío.

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