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P&W insurgentes

Fui con mi esposo a cenar, el sitio parece un prostíbulo disfrazado de buen restaurante, las meseras con poca ropa reciben a los clientes de beso, los llevan de la mano a la mesa, les pasan la mano por los hombros, toman de su bebida , prueban sus platillos, intercambian teléfonos y se quedan ahí paradas haciéndoles la plática, a mi me incómodo mucho la situación. Lástima por que el sitio es agradable y la comida excelente.

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Marco Beteta

Mexicano, entrepreneur, artista plástico y sibarita. Su vida gira en torno al buen vivir, la gastronomía, el arte, los viajes y la cultura; explorando nuevas tendencias y experiencias en restaurantes, hoteles, spas y destinos, para recomendar y compartir con todos sus fans, followers y lectores.

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