Pujol

Pedimos un vino blanco para acompañar el menú y el sommelier, que no merece tal nombre, nos trajo su vino sugerido recién sacado del refrigerador a 4•C de temperatura. Al decirle que eso no era correcto, me sugirió atemperarlo, es decir ¡calentarlo!. Terrible, fatal tratándose del mejor restaurante de México.

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