Perros y Burros

meseros atendiendo más que borrachos (no podían hablar), tomaron el pedido más de 3 veces pues lo olvidaban incluso anotándolo; la música a todo volumen mientras los meseros bailaban cumbias. Tardó más de 40 min. siendo los únicos clientes, la comida y bebidas fueron pésimas. Nos retiramos de ahí con caras de todos los meseros como queriendo golpearnos (incluyendo la que supongo era la gerente) porque pedíamos le bajaran el volumen a la música. NUNCA REGRESO AHÍ…NADA RECOMENDABLE.

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