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Oh La La Roma

Se venden como comida auténtica francesa, pero quien sepa de comida francesa va a salir MUY molesto. Empezó bien la sopa de verduras, después siguieron 10 minutos de bla bla bla del dueño sobre sus ingredientes orgánicos, la calidad de su comida, etc. Llega el boeuf bourguignon, pésimo, muy mal preparado. El quiche muy pobre con una ensalada que por la pura presentación te hacía dejar el plato. Acompañamos con dos copas de vino (el precio no está a la vista), mal vino para acompañar, mala sugerencia del dueño. Pedimos el postre, tarte tatin normal, ni bien ni mal, coulant de chocolate que no tenía nada de asombroso. Llega la cuenta, cerca de mil pesos por un restaurante que te sienta en mesas sobre la banqueta e intenta convencerte de que lo que te comes está muy bien. No regreso.
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Marco Beteta

Mexicano, entrepreneur, artista plástico y sibarita. Su vida gira en torno al buen vivir, la gastronomía, el arte, los viajes y la cultura; explorando nuevas tendencias y experiencias en restaurantes, hoteles, spas y destinos, para recomendar y compartir con todos sus fans, followers y lectores.

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