Marina Bistro

El domingo por la tarde acudí con mi esposa a comer al Marina Bistro, siempre habíamos tenido una buena experiencia.
Ella pidió unos camarones con tocino y yo un pescado a la plancha. Estábamos compartiendo el último camarón cuando nos percatamos que estaba crudo, lo llevaron a la freidora. Cuando estaba listo,  le acercaron una ración más de verduras al vapor cuando al terminar vimos que en el fondo del plato había un gusano, como de maguey, hervido. Pedimos hablar con el capitán e hizo un descuento. Irónicamente sólo pagamos los camarones.

Los comentarios han sido cerrados.