Hotel Castillo de Santa Cecilia, Guanajuato

Llegamos a las 6 de la tarde a comer. Nos dijeron que se habían acabado las arracheras; a la media hora dijeron que tampoco filete de res, que se había ordenado. Nos sirvieron un filete de pescado crudo.

Pedimos un caldo tlalpeño que resultó una sopa minestrone que regresamos y nos la sirvieron de nuevo con un chile chipotle y una rebanadita de aguacate. Al final nos hicieron el “favor” de descontarlos de la cuenta. Pero nos fuimos sin comer.

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