Giornale

Me sirvieron un jugo de zanahoria podrido. Cuando les dije se atrevieron a mandarme uno de cortesía, según ellos, para mi acompañante, pero era uno grande rebajado con agua y dividido en dos vasos. No sabía a nada, era como agua puerca. El peor de los lugares. Luego me llevaron unos chilaquiles con huevos estrellados, y los huevos estaban quemados.

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