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Fonda Argentina – Viaducto

Llegamos al lugar y nos asignaron mesa, las mesas están tan pegadas que a penas se puede pasar entre ellas y o pasas tú o pasan los meseros. Se tardaron una eternidad en tomarnos la orden de algo de beber, un mesero pasó y literalmente nos aventó una canasta de pan. Pedimos una botella de vino que abrieron y con el argumento de dejarla respirar nunca nos sirvieron hasta que se los pedimos ya a media sopa. Ni bien habíamos tomado las salsas para jugo de carne ya están otro mesero llevándoselas de la mesa. Las papas a la francesa grasosas y quemadas, la carne que pedimos bien cocida mas bien parecía carne seca de lo quemada y reseca que estaba. En toda la comida solo se acercaron a dejar la comida y la cuenta, ni siquiera fueron para retirarnos los platos sucios una vez que terminamos la comida, eso si a mi lado estaba una gran charola con todos los platos que habían recogido en la última media hora. Ya no quisimos arriesgarnos a pedir un café y postre. Lo que si sabemos es que fue nuestra primera y última vez en ese lugar.

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Marco Beteta

Mexicano, entrepreneur, artista plástico y sibarita. Su vida gira en torno al buen vivir, la gastronomía, el arte, los viajes y la cultura; explorando nuevas tendencias y experiencias en restaurantes, hoteles, spas y destinos, para recomendar y compartir con todos sus fans, followers y lectores.

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