B Town

Qué gran decepción es ir a un restaurante que promete una experiencia gourmet y solo te deja deseando no haber ido nunca. La carta del lugar promete pero no cumple y el servicio aunque intenta ser bueno, no lo logra. Los precios son excesivos y la calidad de la comida no lo vale.

Pedimos una hamburguesa con cebolla caramelizada la cual de caramelizada solo tenía el nombre ya que en realidad se trataba de delgados aros de cebolla que no aportan nada más que grasa y harina. Llevaba queso monterrey jack el cual pasó desapercibido y un tocino  que era lo único rescatable, aunque tampoco de excelente calidad. El pan estaba un tanto duro y frío y no se le encontraba el sabor por ningún lado. La carne, dicen, es una mezcla de rib eye, sirloin y no recuerdo que otro corte, la cual sabía igual que esas carnes molidas congeladas. La primera vez que nos trajeron la hamburguesa – sí, tuvimos que regresarla ya que estaba fría – el aspecto era sorprendente, alta, gorda y muy apetecible, casi casi, imponente, sin embargo, la decepción no se dejó esperar al darle la primera mordida.

Las papas a la francesa eran altamente decepcionantes. Los gajos de camote sonaban interesantes, y buenos acompañantes de una “hamburguesa gourmet”, pero al igual que a todo lo demás, también les faltaba sabor.

En conclusión, si quieren comer una hamburguesa que valga la pena ni se les ocurra pararse por aquí, ya que saldrán muy decepcionados y muy frustrados por haber pagado $185 pesos por una hamburguesa que los dejará pidiendo les devuelvan su dinero.

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