Arroyo

Pedí una cazuela de queso con champiñones la cual tenía un pedazo de la cazuela de barro, pedí que me la cambiaran y mi sorpresa fue que ¡también tenía pedazos de barro!

Le mencioné a la mesera que ya era la segunda vez que el platillo contenía restos de cazuela y que quería hablar con alguien encargado.

Regresó y dijo que el chef estaba ocupado y el gerente ¡no estaba!, por lo que insistí y por fin llamó al capitán, mismo que se excusó diciendo que era un problema de la cocina y que me proporcionarian una hoja de comentarios. Finalmente y después de 30 minutos apareció el encargado de la cocina.

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