ADETTO SATÉLITE

Asistí dos veces a este restaurante, la primera con toda mi familia y amigos, El mesero abrió un refresco de lata justo alado del oído de mi señor padre, al momento de abrirlo reventó haciendo un ruido muy aparatoso lastimando seriamente el oído de mi papá. La segunda vez, visite el restaurante con una amiga y pedimos una crema de quesos, después de unas cuantas cucharadas mi amiga comenzó a masticar METAL (aluminio) que se había quedado dentro de la crema. UN DÍA VAN A MATAR A ALGUIÉN. En ambas ocasiones el gerente no hizo nada por remediar y dio a notar su poca visión, profesionalismo y orientación al cliente.

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