El ROASTBEEF

El secreto del roastbeef está en que la carne debe hacerse en dos tiempos. Primero se somete a una fuente de calor muy fuerte (horno al máximo) para que se ase exteriormente hasta quedar una costra completamente tostada. Si en ese momento cortásemos la pieza, el interior estaría completamente crudo e incomible. Entonces sucede el milagro. Si dejamos esa pieza reposar durante un par de horas, la capa externa que estará completamente deshidratada, absorberá los jugos interiores y al cortar la pieza, esta aparecerá con un color rosado uniforme desde el interior hasta la costra tostada de fuera.

Para lograr este fenómeno es importante no poner sal hasta que se haya sacado del horno y tenga formada la costra, de lo contrario esta perforaría los poros y los jugos se escaparían y desperdiciarían.

Ingredientes:

Una pieza entera de carne desgrasada (consultar con el carnicero cual es su mejor trozo entero para cocinar un roastbeef), el peso dependerá de la cantidad de comensales se recomiendan 300 grs. por persona.
Aceite de oliva,
2 cucharada de mostaza
2 cucharadas de aceto balsámico
Sal, pimienta negra en grano recién molida en grueso.

Preparación:

Frotar la carne con la mostaza, el aceite, el aceto balsámico y el concasé de pimienta negra. (recordar que recién se sala al terminar) y poner en una charola de horno..

Precalentar el horno al máximo por 15 minutos. Poner la carne en el horno y dejar que se le haga la costra de cada lado. Apagar el horno dejar la carne dentro por unos 10 minutos más. Retirar del horno, dar vuelta la carne a la hora y dejando que se realice el proceso de rehidratación de la costra de ambos lados. Estará lista para su consumo en aproximadamente dos horas. Se puede comer fría o tibia y conservar por más de un día en el refrigerador envuelta en papel de aluminio para hacer sándwiches.

#MBcoolcocking

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