Mitos detrás del consumo de caramelos.

Pocas son las personas que de niños no disfrutamos de un “dulce” y detrás del consumo de estos se escondían mitos familiares y médicos sobre si nos picaban los dientes o si podían causar diabetes. Actualmente estos productos están en la mira de la comunidad científica porque los altos índices de sobrepeso y obesidad apuntan a que su alta ingesta es la responsable de este problema de salud que afecta a gran parte de la población en nuestro país.

Entonces, ¿es un mito o es realidad?

Se estima que una persona promedio a inicios del siglo pasado consumía cerca de 10 kilos de azúcar por año, sin embargo conservaban una calidad de vida saludable comparada con el hombre promedio de 2016 que puede llegar a comer hasta 50 kilos por año debido a una alimentación descontrolada y poco nutritiva que se ve reflejada en una salud inestable.

Los problemas de salud relacionados con la alta ingesta de azúcar, no demuestran que ésta sea la única responsable de la obesidad, la diabetes y algunos tipos de cáncer. Especialistas en nutrición aseguran que factores como la genética y el sedentarismo tienen parte importante en el problema, pero que el principal responsable de esta epidemia es la mala alimentación.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 55% de la energía que el cuerpo necesita para operar procede de los carbohidratos proveniente del consumo de distintos alimentos ricos en este material distintos a los caramelos, los cuales, por recomendación, deberían ser comidos hasta cuatro veces por semana debido a que pueden proporcionar hasta 17% del requerimiento energético del cuerpo.

Finalmente, la decisión de comer o no dulces es tuya. Ya sea de forma moderada o constante, debes tener en cuenta que eres responsable de tu alimentación y de tu cuerpo.

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