Las mesas más elegantes, de mis colaboradores especiales.

En el momento de preparar la mesa para una comida o cena muy elegante, deberemos tener en cuenta todos los factores que se desprenden de que comeremos y beberemos. Es importante pensar en el objetivo de dicho evento, en el número y las características de los invitados, en la capacidad de nuestra mesa o en su defecto del espacio para poner mesas secundarias o de apoyo.

 

 

 

 

 

Poner la mesa puede llegar a ser un arte si tenemos en cuenta que intervienen el conocimiento del protocolo, el buen gusto y la creatividad, habilidades que pueden convertir una comida en una fiesta para los cinco sentidos. Veamos algunos consejos a seguir para preparar una mesa muy formal…

El menú:

Si se trata de una comida, el menú habitual está compuesto por una entrada, un primer plato y uno o varios postres. Con una elección adecuada de vinos blanco y tinto y quizás champagne para el postre y licores con el café.

Si se trata de una cena el patrón del menú es similar al de la comida con un solo plato después de la entrada, con uno o varios postres. Vinos blanco y tinto bien seleccionados para cada plato, pero para esta hora del día se puede también elaborar un menú para que se sirva solamente con champagne (del bueno desde luego).

Una opción de menú es también realizar un buffet tanto para la comida como la cena “Chaud-Froid” con por lo menos 4 alternativas frías y dos calientes. Las personas pueden servirse solas, o con ayuda de meseros; pero para este tipo de comida se precisa mucho espacio y no todas nuestras casa cuentan con el.

Ahora pasemos a la mesa…

Servilletas, mantel y cubiertos
Para comida protocolares recomendamos usar un bajo mantel y un cubre mantel de colores diferentes y vivos para la comida y blancos para la noche. Tiene que estar impecables, perfectamente planchados.

Las servilletas para estas ocasiones deben de ser de 60 x 60 cm. y estar hechas de la misma tela de cubre mantel. Se colocan dobladas en forma de rectángulo o triángulo a la derecha del plato o encima del plato (si es llano).

Los cubiertos deben de estar dispuestos de la siguiente forma:

A la izquierda del plato y de fuera hacia dentro: tenedor para la ensalada (si es necesario), tenedor para pescado, tenedor para la carne.

A la derecha del plato y de fuera hacia dentro: cuchara, si servimos sopa o consomé, pala de pescado y cuchillo.

Nunca se ponen más de tres cubiertos por lado. El orden de uso no debería causar ninguna dificultad puesto que la disposición se hace teniendo en cuenta lo que se va a consumir primero. Así, una vez utilizados los cubiertos de la entrada, serán retirados, de forma que quedarán sobre la mesa los correspondientes a los siguientes platos, y así sucesivamente.

Es frecuente encontrar los cubiertos de postre preparados desde el primer momento, entre las copas y el plato. Pueden ser cuchara, cuchillo y tenedor, dependiendo del tipo de postres. Algunas personas prefieren ponerlos en el justo momento de servir los postres; en este caso se colocan al lado del plato (cuchillo y cuchara a la derecha, tenedor a la izquierda).

Existe, además de la cubertería básica, una gran variedad de cubiertos especiales: pinzas para caracoles, tenazas para mariscos, cucharitas para el helado, etc. Algunos de ellos son imprescindibles para tomar algunos alimentos. A la hora de escoger el menú es importante tener en cuenta cual es nuestra cuberteríaa.

Cristalería y vajilla

La disposición de las copas responde al orden en que se van a consumir los vinos y demás bebidas, empezando por la derecha. Sucesivamente se colocan las copas de vino blanco, la de vino tinto (un poco más alta) y la de agua (la más grande) y finalmente la flauta de champagne si es que viene al caso.

En las ocasiones más formales se utiliza el bajo plato, que permanecerá en la mesa hasta que terminemos el segundo plato. Es una pieza muy decorativa y da más solemnidad a la comida. Respecto a los otros platos, se pueden dejar puestos, en el orden adecuado: plato de sopa, plato llano y bajo plato, aunque lo más ortodoxo es dejar el bajo plato y colocar los demás en el momento de servir. Los platos pueden ser simplemente blancos, pero si tienen una vajilla de la abuela sensacional, señoras y señores es hora de usarla! Sean creativos, no dejen maravillas encerradas por años en closets…

Por último, si queremos decorar la mesa con flores, hagámoslo con un centro discreto y elegante, que no impida la visibilidad en la mesa y, sobretodo, que no sean muy perfumadas. Los candelabros son adecuados sólo para las cenas.

Preparar una mesa elegante es una tarea que puede llevar horas. A parte de repasar todos los elementos para asegurarnos de que están en perfectas condiciones, la colocación correcta y estética requieren dedicación.

 

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