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La comida Toscana

La comida Toscana y en particular la florentina es famosa en todo el mundo por su bondad, además de los platos y recetas tradicionales típicas conocidas en todo el mundo, como la “ribollita”, hay algunas especialidades culinarias que muchos extranjeros ignoran.

Después de una jornada de visita a museos y hacer compras, se puede escoger un restaurante en una de las plazas, como la de La Signoría y probar las especialidades toscanas.

 

En general los florentinos no empiezan nunca una comida con el primer plato, sino con el entremés, nunca faltará sobre la mesa las tostadas de higado (crostini di fegatini). ¿Qué son? Una salsa a base de higado de pollo, mantequilla, alcaparras, anchoas, cebolla y caldo, que se extiende sobre el pan caliente y literalmente son devorado por los presentes.

En el entremés toscano, cerca de las tostadas de hígado nos encontraremos también algunos embutidos nacionales así como la especialidad de Florencia: “la finocchiona”. Un embutido semejante al salchichón (pero más ancho de diámetro) que toma su nombre del hinojo y que se sirve cortado en rebanadas gruesas.

Los amantes de la pasta pueden probar los pappardelle (especie de tallarin pero más anchos a base de pasta al huevo) condimentados los ingredientes más clásicos: hongos porcinos, ragú, alcachofas, salchicha, etc.
Otros primeros platos famoso de la cocina Toscana son las sopas: pappa al pomodoro, la ribollita, la carabaccia, la minestra al cavolo nero.
Son todas variantes de una misma base ( verduras, pan o tomate ) a los cuales han sido agregados algunos ingredientes para dar sabor. Se sugiere comerlas calientes, con un hilo de aceite de oliva extra virgen a crudo y si se desea un toque fresco de pimienta negra.

El plato más conocido es seguramente el bistec a la florentina. Grueso, cocido semi crudo, el bistec es una verdadera institución.
Florencia, que no tiene una grande tradición de dulces, “usa” por así decir los postres a su vecina Prato: cantucci (pequeñas galletas de almendras) para saborearlos al final de la comida, después de haberlos empapado en el “Vinsanto”. O bien en las estaciones más frías, de las montañas limítrofes se toma la idea del “castagnaccio”, un dulce pequeño hecho con harina de castaña y piñones.

#MBbepresent

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Marco Beteta

Mexicano, entrepreneur, artista plástico y sibarita. Su vida gira en torno al buen vivir, la gastronomía, el arte, los viajes y la cultura; explorando nuevas tendencias y experiencias en restaurantes, hoteles, spas y destinos, para recomendar y compartir con todos sus fans, followers y lectores.

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2 Comments

  1. carolina
    3 años ago

    participar en el

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  2. carolina
    3 años ago

    k es lindo

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