La cocina de mamá.

¿Quién no es fanático de la comida de su madre? Indudablemente nadie, tarde o temprano terminas queriendo un poco de esa sopa que siempre le despreciaste y este es un hecho que se ha llevado a cabo de generación en generación, pues no hay nada más confortable que un buen platillo casero al puro estilo de nuestras madres, pero, ¿Por qué ese obsesivo pensamiento de “no hay nada como su comida”, o, “tiene las mejores recetas del mundo”? Pues la verdad es que ellas han sido las encargadas de no sólo dar educación escolar, sino que también fueron las encargadas de criar nuestros primeros sabores y nos da la bienvenida a la infinita gama de alimentos que nos queda por conocer.

Tanta es su influencia que muchos chefs han decidido tomar esta carrera gracias al impulso de sus madres, tanto chefs famosos como conocidos, pueden asegurar que fueron ellas quienes los enseñaron a apreciar el buen arte de la comida y la cocina, y con su ejemplo fueron creciendo poco a poco, siempre recordando lo mucho que sus madres disfrutaban hacer esos deliciosos platillos de la infancia.

Las madres no sólo cocinan bien, sino que siempre tienen ese “algo” que no se puede encontrar en ningún lugar, hecho que se puede notar al momento de alguna reunión donde usualmente derrochan con sus mejores y más deliciosas recetas, hasta llegan a derrocar al mejor y más orgulloso chef… Pero no hay nada como los platillos que preparan especialmente para una persona, ese platillo que lleva consigo el ingrediente secreto que no se encuentra en ningún restaurante y que posiblemente jamás encontraras de la misma manera que en tu casa en la de alguien más, ese ingrediente que te hace crecer y evolucionar, que te hace salir adelante, recordar, vivir… Amor.

Por todo esto y aún más, no cabe duda que las mejores cocineras del mundo, sin necesidad de una carrera y con sólo experiencia, son las mamás.

#MBbepresent

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