Insectos Comestibles en México.

Al hablar de insectos en cualquier lugar del mundo, lo último que se vendría a la cabeza sería comerlos, pues su reputación no es la mejor. Pero en nuestro país los insectos tienen un valor diferente, pues desde hace mucho se consumen de distintas maneras, aunque en la actualidad se halla perdido un poco de esa tradición (pues no falta quien no ha probado cosa similar). Por eso hemos decidido el día de hoy hablar sobre estas delicias culinarias que como muchos alimentos, no a todos les gustan.

Los insectos, además de ser muy ricos en sabor, tienen grandes beneficios como un alto nivel proteínico, además de que pueden ser utilizados para curar ciertas dolencias como las erupciones de la piel; llegan a ser analgésicos y hasta algunos pueden tener cierto uso afrodisíaco.

Aunque no a toda la gente le agrada la idea de comerse un insecto, para los habitantes de la ciudad, los insectos se han convertido en un platillo de lujo que sólo se encuentra en restaurantes especializados que los ofrecen como una atracción turística.

Los insectos que más podemos encontrar por ser los más conocidos son:

Jumiles. Son considerados las chinches del campo. Existe una temporada en la se encuentran de manera abundante, en especial en el Estado de México y en Morelos, hasta en Taxco existe un día destinado a ellos, un día después de celebrarle a los muertos. Su digestibilidad es elevada, son fáciles de capturar y sin necesidad de refrigerarlos se conservan en buen estado, además ayudan a personas con problemas de reumatismo y evitan las erupciones en la piel. Pueden ser preparados en salsa, acompañar a los huevos y hay quien se los come vivos.

Gusanos de Maguey. Es una larva de mariposa de color blanco, con excepción de su cabeza y extremidades de color café. Mide unos 7 cm y habita en las pencas de maguey. Su temporada es de abril a mayo, y entonces se consumen principalmente en las zonas pulqueras de Hidalgo, Tlaxcala y el Estado de México, aunque no son exclusivos de ahí. Se pueden cocinar salteados con un poco de mantequilla, sazonados con un poco de epazote, son para satisfacer a los paladares más exigentes. Además, son ricos en minerales, calcio y magnesio, además de poseer proteínas.

Chapulines. Su nombre real es chapolín que significa saltamontes o langosta y los podemos encontrar en cualquier época del año. Se consumen generalmente en estado adulto, y suelen ser hervidos con un poco de agua y sal para ser asados después con más sal, algunas veces chiles diversos y un poco de limón. Son una excelente elección para darle gusto al paladar.

Escamoles. En pocas palabras son los huevos y larvas de las hormigas que se preparan de diferentes maneras, ya que se pueden preparar para tamales, salsas, caldos, horneados, con tunas rellenas etc. Son una gran fuente de proteína y su sabor es altamente prestigioso.

Estos son tan sólo algunos de los insectos que se pueden consumir, pues se tiene el dato de que existen más de 500 especies de insectos comestibles, sólo hace falta que te animes a probar algo rico, original, diferente y sobre todo, original.

Experimentemos!

#MBbenjoy

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