Huevo de mil años, un platillo Chino milenario…

En este mundo gastronómico son muchos los platillos que nos sorprenden por lo original de sus ingredientes o por la forma de prepararlos, el huevo de los mil años es sin duda uno de ellos.

El nombre del platillo no hace referencia al tiempo de preparación puesto que sólo se necesita 100 días para “prepararlo”. Los huevos que se usan son de pato, a estos se les agrega una combinación de cenizas, té de limón y sal, esta mezcla hace que la clara de huevo se vuelva gelatinosa y de color ámbar, y que la yema se torne de color verde y gris aunque puede estar un poco gelatinosa. El huevo de mil años se puede comer sólo o acompañado por una ensalada, pero es recomendable siempre comer porciones pequeñas esto ayudará a que sea más fácil de digerir. Las personas que han probado este exótico platillo describen el sabor como una mezcla de amoniaco con picante, lo más importante es que esas mismas personas volverían a probarlo…

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