Guitarra gigante con amor

Pedro Martín Ureta, agricultor argentino de General Levalle, utilizó 7.000 cipreses y eucaliptos para crear una guitarra gigante en memoria de su difunta esposa, Graciela Yraizoz quien murió en 1977, cuando tenía 25 años.

Pedro Ureta la conoció en la década de 1960, después de un viaje a Europa; él tenía 28 años y ella 17, desde ese momento decidió que quería pasar el resto de su vida con ella. Graciela, una mujer emprendedora y con una gran visión siempre tuvo el sueño de diseñar la finca de Pedro con la forma de una guitarra, instrumento que adoraba. Sin embargo, un aneurisma cerebral terminó con su vida a corta edad.

Sin duda, una historia que muestra que el recuerdo siempre trasciende!

#MBbepresent

Deja un comentario