El dulce gusto de Mozart

Cuando se habla de Mozart sin lugar a duda el tema central es la música y su  virtuosa obra, siempre dejando de lado su gusto por los placeres culinarios, los cuales ocupaban un lugar especial en la mente del maestro. El al igual que su padre escribían en su cartas las experiencias gastronómicas que tenían en los banquetes que ofrecía la nobleza para agasajar sus giras.

 


La historia dice que uno de los mayores placeres que el paladar  compositores concedía , así como el ponche eran  las albóndigas de Salzburgo  (Salzburger Nockerln),  siendo este un fino y delicado soufflé con limón, azúcar y vainilla que se dora al horno con una ligera y sutil capa de azúcar glace. Original de Salzburgo, la región de origen de este trascendente genio.

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